
El escurridizo Marset y el FBI de Aguilera
Cansa ver al ministro rodeado de jefes policiales en una y otra conferencia de prensa, ya sea para presentar un detenido o para mostrar un arma confiscada. El mismo discurso con tantos halagos que sólo hacen inflar el pecho de quienes no lo merecen y esas pleitesías y poses que sirven para la foto ya llegan a aburrir. Resultados, por favor.