El escurridizo Marset y el FBI de Aguilera

Cansa ver al ministro rodeado de jefes policiales en una y otra conferencia de prensa, ya sea para presentar un detenido o para mostrar un arma confiscada. El mismo discurso con tantos halagos que sólo hacen inflar el pecho de quienes no lo merecen y esas pleitesías y poses que sirven para la foto ya llegan a aburrir. Resultados, por favor.

Una catarsis necesaria

El sábado 24 de junio hicimos una pequeña reunión familiar en mi casa para despedir a mi hermano que días después emprendería un nuevo destino.

Recordar cosas que nunca pasaron

Ser testigos poco confiables de nuestras propias vidas tiene su encanto, en especial en cuanto a que nos diferencia de otras maneras de existir que hay en el mundo.