El Festival Diversidad es Vida reunirá el 25 de octubre a productores del altiplano, los valles y los Yungas paceños. La iniciativa busca promover el consumo local, reducir el desperdicio de alimentos y fortalecer las economías familiares.
En un contexto de dificultades económicas y encarecimiento de los alimentos, las familias bolivianas enfrentan el desafío de ajustar sus presupuestos sin descuidar su alimentación. Frente a esta situación, productores, asociaciones y emprendimientos de La Paz y El Alto buscan demostrar que existen alternativas de consumo basadas en la producción local y el aprovechamiento de los recursos.
El próximo domingo 25 de octubre, el Jardín Botánico de Miraflores será escenario de la quinta edición del Festival Diversidad es Vida, una iniciativa de Cosecha Colectiva que reunirá a más de 60 emprendimientos, familias y asociaciones productoras.
La propuesta va más allá de una feria gastronómica: busca promover cambios en los hábitos de compra, preparación y consumo de alimentos, especialmente en un momento en que el presupuesto familiar se encuentra bajo presión.
¿En qué gastan las familias paceñas?
Un diagnóstico de la canasta básica alimentaria del municipio de La Paz, elaborado por el CMSA-LPZ en 2026, revela un dato llamativo: las gaseosas ocupan el primer lugar en el gasto alimentario de las familias paceñas, por encima de productos como la carne, el pollo y la marraqueta.
En contraste, las frutas representan apenas el 4% del gasto en alimentos, según los datos difundidos por los organizadores del festival.
Estas cifras plantean interrogantes sobre los hábitos de consumo y la importancia de promover una alimentación más diversa, nutritiva y accesible.
En ese contexto surge el concepto de AlimentAcciones, que propone recuperar prácticas cotidianas como conocer el origen de los alimentos, planificar las compras, aprovechar ingredientes que habitualmente se desechan y comprar directamente a los productores.
“Este año nos ha tocado aprender a resolver, y eso también nos muestra que las alternativas existen y que hay mucha gente sosteniéndolas. Este festival es para celebrarlas, aprenderlas y ser más: mientras más crezca esta comunidad, más fuerte será un consumo que resiste en los tiempos difíciles”, afirma Ángela Guerra, coordinadora de Cosecha Colectiva.

Del productor al consumidor
El festival reunirá a familias y asociaciones productoras del altiplano, los valles y los Yungas paceños, que ofrecerán productos como café de especialidad, miel de abeja melipona, tunta, caya y pito de arveja.
También participarán más de 50 emprendimientos con propuestas gastronómicas elaboradas a partir de ingredientes locales, entre ellas salteñas veganas y anticuchos de hongos.
Uno de los objetivos es acercar a quienes producen los alimentos con quienes los consumen, promoviendo circuitos de comercialización directa y dando visibilidad a pequeños emprendimientos.
La jornada incluirá presentaciones musicales de Alandino, Los Sapos, Pandora MC y Diva Virtual, además de juegos para distintas edades, actividades de arte y activismo, y espacios para compartir experiencias relacionadas con la alimentación.
Un festival que busca reducir la basura
Otro de los ejes del encuentro será la reducción de residuos. Bajo el concepto de basura cero, los organizadores invitan a los asistentes a llevar sus propios recipientes, botellas reutilizables, cubiertos y bolsas de mercado.
Quienes participen con este denominado kit consciente podrán ingresar a una rifa de productos. Para quienes no lleven vajilla, habrá una estación de lavado y alquiler de platos por Bs 1.
Según los organizadores, la edición de 2025 recibió a más de 1.500 personas. Al menos 200 asistentes llevaron sus propios utensilios y la estación de lavado limpió 250 piezas de vajilla utilizando poco más de 30 litros de agua.
Este año se incorporarán espacios de compostaje y reciclaje para gestionar los residuos generados durante la jornada.
¿Cuándo y dónde será?
La quinta edición del Festival Diversidad es Vida se realizará el domingo 25 de octubre, de 9:00 a 18:00, en el Jardín Botánico de Miraflores, en La Paz.
El ingreso principal será por la calle Villalobos, que conecta con la avenida Zabaleta, en la parte posterior del Jardín Botánico.
La actividad cuenta con el apoyo del proyecto Mercados Inclusivos de Swisscontact, financiado por la cooperación de Suecia y la Unión Europea, además de Misereor y Welthungerhilfe (WHH).
La iniciativa busca mostrar que las decisiones cotidianas sobre qué comprar, cómo cocinar y cuánto desperdiciar también pueden contribuir a fortalecer la producción local y construir sistemas alimentarios más sostenibles.


