Hace pocas semanas participé en el XIV Encuentro Empresarial Andino, un evento de gran relevancia para la integración económica y comercial de la región. Esta cita reunió a exportadores y compradores de los países miembros de la Comunidad Andina —Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú— junto a representantes de otros mercados internacionales. Su objetivo principal fue impulsar el comercio regional, promover la internacionalización de las micro, pequeñas y medianas empresas (MYPEs) y fomentar encadenamientos productivos que fortalezcan las economías locales.
En esta edición, realizada en Montería, Colombia, el encuentro se centró en el canal HORECA (Hoteles, Restaurantes y Cafeterías), lo que abrió un abanico de oportunidades para conocer nuevos proveedores, establecer alianzas comerciales y acceder a insumos clave para sectores como el turismo, la alimentación y la hospitalidad. Se destacó, además, la importancia de la generación de empleo y de la participación femenina en este sector a nivel regional, un aspecto subrayado por el Secretario General de la Comunidad Andina, el Embajador Gonzalo Gutiérrez.

Este tipo de espacios resultan altamente valiosos porque ofrecen una vitrina a empresas con productos y servicios de calidad, capaces de competir en mercados internacionales. Al mismo tiempo, permiten a los compradores de la región acceder a una oferta diversa, fomentando una rueda de negocios efectiva que contribuye al fortalecimiento de la economía andina y a la creación de empleos dignos.
La experiencia fue sumamente enriquecedora. La organización del evento destacó tanto por su logística como por el acompañamiento constante de los delegados. La diversidad de productos y servicios ofrecidos reflejó la riqueza y el potencial de los países miembros, mientras que la disposición de las delegaciones para generar oportunidades de negocio se combinó con un ambiente de camaradería que facilitó la creación de redes y alianzas comerciales.
La elección de Montería como sede fue especialmente significativa. Esta ciudad colombiana, reconocida en años recientes como una de las diez más sostenibles del país, mostró cómo es posible equilibrar el desarrollo económico con la protección del medio ambiente. Tradicionalmente vinculada a la ganadería y la agroindustria, la región de Córdoba está apostando decididamente por sectores estratégicos como el turismo y la sostenibilidad. La llegada de cadenas hoteleras internacionales, la proyección de un moderno centro de convenciones y las gestiones para establecer vuelos internacionales directos son ejemplos concretos de cómo la voluntad política puede transformarse en desarrollo.
El XIV Encuentro Empresarial Andino demostró que la articulación entre el sector público, el sector privado y la cooperación regional es capaz de generar oportunidades reales de crecimiento, inversión y empleo. Montería no solo fue sede de un evento regional: se consolidó como un ejemplo de cómo una ciudad intermedia, con visión estratégica, puede convertirse en motor de innovación y sostenibilidad para toda la región andina.


