Foto de portada: WRI
Un tercio de toda la superficie boscosa que se ha perdido en el mundo entre 2001 y 2023 no volverá a crecer debido al cambio de uso de suelos, advierte un estudio realizado por el World Resources Institute (WRI) y Google DeepMind.
Lo que ocurre específicamente en los bosques primarios tropicales es aún más preocupante: el 61% de la superficie perdida es permanente.
Aunque los restantes dos tercios de bosques perdidos podrían regenerarse, esto puede llevar décadas y aún si esto ocurriera no retornarán a su estado original. “Sólo porque los árboles vuelvan a crecer, esto no significa que los bosques retoran a su estado original”, dijo Radost Stanimirova, investigador asocaido al WRI, en una nota de prensa difundida por esta organización.
Los hallazgos de este análisis fueron posibles gracias a la implementación de inteligencia artificial avanzada e imánes satelitales. “Este conocimiento es esencial para desarrollar aciones más inteligentes a nivel regional, nacional o incluso local, y proteger así los boques que quedan y restaurar los degradados”, dijo Michelle Sims, investigador asociado al WRI.
La agricultura es la causa principal para la pérdida de 177 millones de hectáreas de bosques entre 2001 y 2023, equivalente al 34% de toda la superficie boscosa perdida en este lapso de tiempo. El 95% de la pérdida se debe a esta actividad.
La desaparición de bosques afecta a toda la población, pues reduce el almacenamiento de carbono, acelera la pérdida de biodiversidad, y eleva los riesgos de crisis hídrica y de alimento.
Entre las acciones recomendadas por los investigadores de la WRI para reducir la deforestación están: enfatizar los derechos indígenas, diseñar políticas que reflejen la realidad de la agricultura local, mejorar el manejo y el monitoreo de bosques, y asegurar que la expansión agrícola esté guiada por la planificación ambiental.


