Los cóndores andinos José y Beatriz recuperaron el 28 de julio su libertad en la comunidad de Vila Q’asa, en el municipio de Torotoro de Potosí, después de haber sido rescatados y rehabilitados por un cuadro de intoxicación con carroña envenenada.
La liberación se realizó en presencia de comunarios, guardaparques y autoridades departamentales, que acompañaron el emotivo momento en el que la pareja de cóndores levantó nuevamente vuelo sobre los cañones de Torotoro.
José y Beatriz, de aproximadamente 26 años de edad, fueron rescatados el 24 de junio en el Parque Nacional Torotoro por guardaparques del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), luego de ser encontrados con signos de severa intoxicación, presuntamente por consumir restos de ganado envenenado. Tras el rescate, ambos ejemplares fueron trasladados al Bioparque Agroflori, en Cochabamba, donde recibieron atención veterinaria especializada y un proceso de rehabilitación que les permitió recuperar fuerzas y condiciones para volver a su hábitat natural.
El secretario de Medio Ambiente y Recursos Hídricos de la Gobernación, Óscar Céspedes, participó del acto y reafirmó el compromiso de su institución con la protección y preservación del cóndor andino, considerada una de las especies más emblemáticas y amenazadas del país.
La hembra, identificada con la marca alar G10, y el macho, con la G11, fueron bautizados como Beatriz y José Juan en homenaje a los guardaparques Beatriz Quispe y José Vallejos, quienes participaron en su salvamento la noche de San Juan. Técnicos y biólogos señalan que existe alta probabilidad de que se trate de la misma pareja registrada apareándose en Torotoro en 2014, lo que refuerza su importancia como reproductores dentro de la colonia local de cóndores.
La operación de rescate, rehabilitación y liberación se concretó gracias a la coordinación entre la Gobernación de Cochabamba, el Sernap, la Policía Forestal y de Medio Ambiente (Pofoma), el Gobierno Autónomo Municipal de Torotoro, la Asamblea Legislativa Departamental de Cochabamba y otras instituciones, que articularon esfuerzos logísticos, técnicos y normativos. Las autoridades destacaron que este caso muestra que el trabajo conjunto entre Estado y comunidad es clave para conservar la biodiversidad y enfrentar amenazas como el envenenamiento de fauna silvestre.
Especialistas recuerdan que, por su longevidad y baja tasa reproductiva, cada individuo de cóndor andino tiene un alto valor ecológico: se estima que José y Beatriz aún podrían producir cerca de una decena de pichones si encuentran condiciones adecuadas de seguridad y alimento. Por ello, la Gobernación y las instituciones participantes llamaron a la población y al sector ganadero a evitar el uso de venenos para controlar depredadores y a denunciar cualquier hecho que ponga en riesgo a la fauna silvestre, a fin de garantizar que historias como la de estos cóndores se repitan, pero sin que medie el sufrimiento causado por acciones humanas.
Con información de Agencias y de la Alcaldía de Toro Toro
Foto: Cóndores liberados. Autor: Alcaldía de Toro Toro


