Un reciente estudio del World Resources Institute (WRI) demuestra que cada dólar invertido en adaptación y resiliencia frente al cambio climático genera más de 10 dólares en beneficios en un período de diez años, lo que representa un retorno promedio del 27% y un potencial global superior a 1.4 billones de dólares.
El análisis, que abarcó 320 proyectos en 12 países con una inversión total de 133 mil millones de dólares, subraya que sectores como la salud y la gestión de riesgos de desastres presentan retornos aún mayores, con un 78% en el sector salud debido a la protección frente a impactos como el estrés térmico, malaria y dengue.
Además, el estudio revela que más de la mitad de los beneficios de estas inversiones se generan incluso sin la ocurrencia de desastres climáticos, ya que la infraestructura y soluciones basadas en la naturaleza aportan valor continuo, como sistemas de riego multifuncionales y espacios comunitarios.

El WRI también destaca que casi la mitad de las inversiones en adaptación contribuyen a reducir emisiones de gases de efecto invernadero, evidenciando la sinergia entre adaptación y mitigación climática.
Los autores recomiendan que los gobiernos integren la adaptación como motor económico en sus estrategias nacionales y adopten estándares uniformes para medir y reportar los resultados de estas inversiones, mejorando así su transparencia y efectividad.
Sam Mugume Koojo, copresidente de la Coalición de Ministros de Finanzas para la Acción Climática, afirmó: “La adaptación climática no es solo una red de seguridad, sino una plataforma de lanzamiento para el desarrollo”.
Este estudio surge en un contexto de creciente urgencia climática y restricciones financieras globales, y busca apoyar la toma de decisiones de líderes mundiales de cara a la COP30, enfatizando que la resiliencia es una inversión inteligente y rentable para el futuro sostenible del planeta.


