Entre el 8 y el 9 de abril de este año cientos de voluntarios se dieron cita en las orillas del lago Uru Uru para ejecutar una tarea titánica: quitar toneladas de basura de este afluente aniquilado. La Nube estuvo allí y constató que el show mediático y político, además de las contradicciones entre discurso y acciones, se anteponen a planes sostenibles en el tiempo que ofrezcan una verdadera solución a esta masiva contaminación.





Fotos: Álvaro Valero