
Patria conmemorada, cultura abandonada
Mientras Bolivia celebra 200 años de independencia, artistas e investigadores siguen trabajando a pulmón, con poco o nulo respaldo institucional. La memoria se conmemora, pero no se sostiene.

Mientras Bolivia celebra 200 años de independencia, artistas e investigadores siguen trabajando a pulmón, con poco o nulo respaldo institucional. La memoria se conmemora, pero no se sostiene.

Este mes celebramos un nuevo aniversario de la gesta libertaria de La Paz, que este 2025 conmemora 216 años de historia, además de encontrarnos en el histórico año del Bicentenario. Ha sido —o debería haber sido— un momento propicio para reflexionar sobre lo que hemos logrado como ciudad y, al mismo tiempo, sobre todo lo que aún queda por construir.

Es sorprendente cómo la discusión económica en Bolivia parece estancada en paradigmas obsoletos. La insistencia en los beneficios del extractivismo, a pesar de su conocido y dramático impacto ambiental y social negativo, contrasta drásticamente con el inmenso y democrático potencial del Turismo Sostenible.

Por: Rolando Mendoza Patiño La crisis económica actual ha reavivado un debate fundamental: ¿es posible que Bolivia deje atrás el extractivismo y construya un futuro

Que cada viaje sirva no solo para descubrir nuevos paisajes, sino también para abrir caminos hacia un turismo más consciente, inclusivo y respetuoso con las comunidades y la naturaleza.

¿Se ha puesto a pensar qué pasaría, si de un día para otro, Bolivia se inundara con millonadas de dólares? Lo más probable es que, al percibir el mercado una presencia sostenida de la divisa y las expectativas cambien apuntando a que la situación del país mejore, la gente optaría por vender sus dólares pensando que su precio bajará…

La menstruación, como proceso biológico natural, forma parte fundamental de la vida de las personas menstruantes y conlleva implicaciones físicas, psíquicas y sociales que aún son escasamente abordadas debido a los tabúes persistentes en torno al tema.

Como ya es costumbre desde hace más de una década, el pasado 1 de mayo el Gobierno anunció un nuevo incremento al salario mínimo nacional. Aunque muchos lo celebran como una conquista laboral, lo cierto es que detrás de esta medida se repite un patrón preocupante: la falta de diálogo genuino y de análisis estructural.

El capitalismo ha muerto y, aunque existan aquellos que aún pretenden aseverar que continúa de moda, su espectro de influencia y campo de poder han decrecido al punto del simbolismo.

Con el recién pasado Día de la Madre, Bolivia se llena de mensajes que celebran el sacrificio, la ternura y el poder transformador de las