Cochabamba: Comunidades del Tunari reforestan para proteger las fuentes hídricas del eje metropolitano

Las comunidades de la ladera sur del Parque Nacional Tunari están al frente de uno de los esfuerzos de restauración de los bosques andinos más grandes de Bolivia: la plantación de 225.000 árboles nativos durante la temporada 2025–2026, una acción clave para proteger las fuentes de agua que abastecen al área metropolitana de Cochabamba.  Con este nuevo ciclo, el acumulado supera ya el millón de plantines establecidos —hito alcanzado desde hace seis años hasta la fecha— según los datos reportados por el Programa Tunari.

Entre las especies priorizadas figuran kewiña, kiswara, aliso, lloque, jacarandá, molle y jarka, claves para la regulación hídrica, la recuperación del bosque andino y la prevención de desastres ambientales. Esta es la sexta campaña, impulsada por la Asociación Armonía a través del Programa Tunari, y arrancó el 5 de diciembre con 23.000 plantines instalados en las comunidades de Potrero y San Miguel del municipio de Quillacollo.

“Los comunarios son el corazón de este trabajo. Cuando llegan las lluvias, ellos cargan, plantan, cuidan y protegen, porque saben que los bosques regulan el agua y sostienen la agricultura. Nuestro papel es acompañar este proceso y asegurar que cada plantín tenga las mejores condiciones para sobrevivir”, aseveró Omar Oporto, coordinador del programa Tunari de Armonía.

Para Ciprián López, agricultor de la comunidad de Aguada no solo plantan para beneficiar a ellos mismos. “El agua que nace aquí arriba, baja para los municipios de Vinto y Quillacollo. Eso sirve también para todos”. Su percepción coincide con la evidencia técnica. El Parque Nacional Tunari es clave para la seguridad hídrica de Cochabamba. Según el Plan de Manejo del Parque, elaborado por Faunagua en 2016, el 70% del agua que abastece al área metropolitana proviene de su ladera sur.

El 10 de diciembre, Cochabamba celebró el Día Departamental de las Plantaciones Forestales con un evento de magnitud en el municipio de Vinto. Las comunidades de Aguada y K’aspi Cancha iniciaron su reforestación con la meta de alcanzar 100.000 plantines en esta temporada. La jornada incluyó un acto conmemorativo que reunió a más de 300 personas entre autoridades, comunarios y soldados. Ciprián López destacó que el crecimiento de plantaciones en su comunidad ha sido progresivo. Pasaron de plantar 10.000 plantines en 2023, a 50.000 la gestión pasada y esta temporada planificaron llegar a 70.000. “Nos emociona que vengan a visitarnos y vean como está creciendo nuestro trabajo. Pero nuestro terreno es grande y vamos a seguir plantando. De aquí a unos 20 años, vamos a tener un bosque nativo”, destaca.

Este encuentro movilizó a familias enteras, que organizaron herramientas, prepararon la merienda comunitaria, identificaron áreas de plantación y analizaron las condiciones climáticas. “Hay mucho por hacer. Hemos preparado comida para unas 300 personas, las autoridades están aquí, y toda nuestra base está plantando. Todos tenemos tareas”, señaló Juan Carlos López, dirigente de Aguada.

De los viveros al suelo: el ciclo detrás de cada plantín

Las plantas que hoy llegan al suelo del Tunari son el resultado de un proceso que comienza casi un año antes. Durante una vez meses, técnicos y comunitarios trabajan en la producción de especies nativas en viveros, y luego, en un mes de preparación comunitaria, se organizan las jornadas de plantación que se desarrollan a lo largo de dos meses aproximadamente.

Esta temporada de reforestación, la producción se concentró en dos viveros ubicados en el municipio de Tiquipaya. El vivero técnico de Armonía generó alrededor de 160.000 plantines nativos, mientras que el vivero comunitario 13 de Agosto aportó otros 65.000, gestionados por comunarios del Distrito 3 bajo un modelo que reinvierte sus beneficios en necesidades locales.

Estos plantines no solo se destinan al municipio de Tiquipaya. También fueron trasladados a los municipios de Quillacollo, Vinto y Sacaba, consolidándose a ambos viveros como un eje de restauración para toda la ladera sur del Parque Nacional Tunari, informó Oporto. “A futuro, el objetivo es que los comunarios puedan trabajar de manera autónoma y comercializar no solo especies nativas, sino también frutales que puedan servirles para su autoconsumo y para la venta. La idea es que se pueda volver un vivero agroforestal”.

El Programa Tunari, ejecutado por la Asociación Armonía, cumple seis años de trabajo continuo en el Parque Nacional Tunari. Su enfoque integral combina producción de plantines, reforestación, fortalecimiento de brigadas contra incendios, construcción de reservorios de agua, educación ambiental y monitoreo de plantaciones. Estas acciones cuentan con el apoyo de Acción Andina, Fondo Flamenco para el Bosque Tropical (FFBT), BOS+, Trillion Trees, BirdLife International y Darwin Initiative.

Equipo del Programa Tunari antes de iniciar la reforestación en la comunidad San Miguel del municipio de Quillacollo.

Texto: Marizol Huarachi, Armonía

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