Las exportaciones de gas natural han caído en 75% aproximadamente entre 2014 y 2024, y las esperanzas puestas en el litio «han comenzado a desvanecerse», de acuerdo a un artículo difundido por la empresa Rodríguez & Baudoin, que sugiere volcar la mirada hacia la minería, otra actividad extractiva altamente cuestionada por sus efectos en el medioambiente.
- El artículo señala que en 2022 el sector minero exportó $us 6.700 millones, lo equivalente a toda la producción estimada para los 10 años de vida útil del campo Mayaya 1, nuevo descubrimiento anunciado por el presidente Luis Arce en julio de 2024, y ubicado en el norte paceño.
- En cuanto al litio, los precios internacionales cayeron en 86% en los dos últimos años, de $us 70.000 la tonelada a $us 10.000. Además, los proyectos en Bolivia tienen «tanto retraso» que la incorporación del país al mercado mundial tomaría entre cinco y ocho años, según el artículo.
- R&B señala que la minería formal paga impuestos, regalías, genera empleo de calidad, y cumple regulaciones ambientales, lo cual no ocurre con la minería informal.
- Bolivia capta un 1,4% de la inversión extranjera minera en América Latina, mucho menos que Chile (32%), Perú (23%), y Brasil (21%), según datos de CEPAL.