La escasez de agua se intensifica en Bolivia y Santa Cruz no es la excepción. Al menos cinco municipios ya se declararon en zona de desastre y se registran 9.378 familias afectadas. Hay otros seis territorios que están en proceso para emitir sus declaratorias.
“La naturaleza nos está castigando gravemente. Los manantiales se están secando y estamos llevando agua en cisternas hasta las comunidades que más lo necesitan”, refirió el alcalde del municipio de Cuevo, Marcelo Villarra, de acuerdo con El Deber.
Los municipios de San Antonio de Lomerío, Lagunillas, San Rafael y Kereimba Iyambae son los otros cuatro municipios que junto con Cuevo se declararon en emergencia.
• La crisis del agua azota a 94 comunidades de cinco municipios ubicados en el Chaco y la Chiquitanía, dijo la secretaria de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santa Cruz, Paola Weber.
• 25 mil bolivianos de los 30 mil que se dispuso para hacer frente a la sequía ya fueron utilizados.
• San Antonio de Lomerío también incluyó en su declaratoria la afectación por incendios forestales.
• Roboré, San José de Chiquitos, Boyuibe, Quirusillas y la Autonomía Indígena de Charagua por sequía; y de San Matías, por vientos huracanados, alistan sus declaratorias de desastre, que les faculta la Ley 602 de Gestión de Riesgos.
• El alcalde de Cuevo señala que solo en ese municipio hay 900 familias afectadas en una veintena de comunidades.
• Agregó que, en su municipio, por lo general, llueve 600 litros por metro cuadrado anualmente, pero este año solo han caído entre 250 y 350 litros por metro cuadrado.
• Weber indicó que solicitarán entre 3 a 5 millones de bolivianos para atender todos los requerimientos.