El gobierno de Bolivia está abierto al financiamiento climático y espera recibir créditos de carbono en marzo del 2026, afirmó Samuel Bejarano, especialista de la Dirección General de Planificación del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA), durante el primer Foro Nacional de Finanzas Sostenibles. El encuentro tuvo lugar en Santa Cruz de la Sierra, entre el 28 y 29 de julio.
“Me hes grato decirles que yo creo que vamos a lograr esta obtención de créditos de carbono en un corto plazo, es decir les hablo de marzo del próximo año”, manifestó el funcionario durante su presentación.
“Queremos entrar en mecanismos de canje de deuda por naturaleza, emisión de bonos temáticos o verdes, y transferencia de unidades de redución de emisiones”, acotó Bejarano.
Los créditos de carbono son instrumentos que permiten obtener financiamiento en función a la reducción o eliminación de emisiones de dióxido de carbono. Éstos se han popularizado en los últimos años, aunque su eficacia ha sido cuestionada.
Bejarano también anunció que un documento preliminar con las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) será presentado en agosto de este año.
Durante este encuentro participaron representantes del Ejecutivo y conocedores de las finanzas sostenible. En su intervención, el ministro de Medioambiente, Álvaro Ruiz, dijo que “lo más importante para Bolivia es ver cómo podemos acceder a financiamiento climático para fortalecer el cuidado del medioambiente”.
Sin embargo, el encargado de negocios de la Misión Permanente de Bolivia en las Naciones Unidas, Diego Pacheco, manifestó que los mercados de carbono “no son una respuesta real” sino que “profundizan el problema”. En su criterio, se debería más bien fomentar que los países desarrollados cumplan sus compromisos de cooperación, financiamiento y transferencias de tecnología a países menos desarrollados. “Hay que estar conscientes de lo que está detrás de las negociaciones climáticas y trabajar con responsabilidad en beneficio del país”.


