Indígenas que habitan en el área protegida Pilón Lajas (Beni) se presentaron hoy ante la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) para pedir que se deje de otorgar permisos para la minería en sus territorios debido a la grave afectación ambiental que esta actividad genera.
“No queremos minería, cero minería en estos territorios”, manifestó el presidente de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP) , Noé Marcos Macuapa.
La Reserva de la Biósfera y TCO Pilón Lajas se encuentra en la Amazonía boliviana, entre los departamentos de La Paz y Beni. De acuerdo a los afectados, la AJAM ya otorgó 31 permisos mineros en la zona; sin embargo los pobladores se organizaron para evitar cualquier operación y expulsar a las empresas y cooperativas mineras auríferas.
Macuapa recordó que en 2023 la justicia concedió una acción popular a los pueblos indígenas para detener la minería ilegal en la región. Sin embargo, los fallos judiciales no han sido cumplidos debido a la falta de “voluntad política”.
“Nosotros vivimos de la agricultura, de la caza y la pezca, pero nos vemos afectados por la minería. En Pilón Lajas tomamos agua del río y todo lo que baja de la cuenca arriba está contaminado”, manifestó Magaly Tipui Cubo, presidenta del Consejo Regional T’simane Mosetene .
En la misma línea, el presidente de la Organización del Pueblo Indígena Mosetene, Renán Lipa Mayto, señaló: “queremos que nuestro territorio sea respetado. Somos agroecológicos. No queremos actividad minera”.
Sin embargo, aunque estos sectores logren su cometido y eviten la expansión de la minería en sus territorios, la extracción del oro que se realiza río arriba, en zonas como Tipuani, Guanay, y Mayaya, entre otras, continúan contaminando las aguas que después llega a ellos.


