SIN COVID Y… ¿SIN HIJOS “VÉASE ´YAWAR MALLKU´, SEÑORA”

Yawar Mallku

Sin lugar a dudas la pandemia del COVID-19 ha modificado nuestra vida para siempre, si en un principio la incertidumbre fue la que reinó entre todos nosotros, ésta fue rápidamente sucedida por el pánico, las restricciones y posteriormente por la llegada de la mal llamada “nueva normalidad”. 

Actualmente las vacunas para combatir esta pandemia han planteado en la población mundial y local nuevos temores e interrogantes. Mitos y rumores se han creado alrededor de estas dosis, que van desde aquellos que aseguran que el crecimiento del pelo corporal se acentúa, tanto que los vacunados se convierten en hombres lobos, hasta “estudios”, que afirman que la vacuna afecta y/o altera el material genético del cuerpo (ADN). Sin embargo, en este artículo abordaremos uno de los temores que más ha llamado mi atención, el relacionado a los efectos que provoca la vacuna en la fertilidad.

En muchas ocasiones he discutido con amigos y familiares, los motivos por los cuales se pondrían o no la vacuna y ante la negativa de la inoculación, me encontré con varias afirmaciones, pero la que más despertó mi atención, fue aquella que me proporcionó un joven de 28 años de edad. Conversaba animadamente con su padre, ante la mirada atenta del joven, inevitablemente, tocamos el tema de la pandemia y lo complejo que era el mundo ahora. ¿Usted ya se ha vacunado?, le pregunté al anciano de 63 años, su respuesta afirmativa fue inmediata, aunque se sintió extrañamente culpable, entonces hice la misma consulta a Marco, quien me miro fijamente a los ojos y con mucha seriedad me dijo:

  • No, yo quiero tener hijos.

Aunque no era la primera vez que escuchaba esa respuesta, la firmeza con la que fue expresada me dejó sin una respuesta rápida. Aún así, decidí ahondar en las razones del muchacho, por lo que le comenté que según había leído, la vacuna no provocaba infertilidad. Él, nuevamente, fue ágil con su respuesta.

  • Véase “Yawar Mallku”, señora.

Ante aquellas breves pero contundentes palabras, decidí ahondar más en el tema y por supuesto acudí a la película del emblemático grupo UKAMAU, una obra dirigida por el maestro Jorge Sanjinés, basada en hechos reales que relatan la historia de como las mujeres de una comunidad quechua el año 1967, fueron esterilizadas, sin consentimiento, por un equipo estadounidense del “Cuerpo de Paz”. Esta película se convirtió en una efectiva arma de lucha, pues denunció al mundo un hecho atroz ocurrido en las áreas rurales de Bolivia que, al ser verificado, condujo a la expulsión del grupo americano el año de 1970.

Yawar Mallku (Sangre de Cóndor, en español), con su terrible historia retratada en cintas de 16 mm, fue estrenada el año 1969 y hoy, más de 50 años después, sigue presente en la mente de muchas personas, quienes habiendo visto la película o incluso, sabiendo sobre el caso de primera mano, no logran confiar del todo en la ayuda extranjera.

  • ¿Tu crees que quieran esterilizarnos? – le pregunté a Marco.
  • No sé, pero prefiero no fiarme de los “buenitos”.

Es posible que los motivos que evitan que Marco se vacune estén relacionados con esta desconfianza que un hecho tan desagradable dejó grabado con hierro en la mente de muchas personas que lo padecieron. La aniquilación de una raza, la imposición y el autoritarismo extranjero fueron los discursos que dieron forma a la indignación que surgió en aquel momento y son los mismos que hoy en día respaldan el miedo y la inseguridad contra la vacuna.

Parece ser que la pandemia, en esta nueva fase de vacunación, no solo ha despertado mitos y rumores, sino también ha reavivado memorias.