La fantasía de dormir en cuarentena

A raíz del prolongado confinamiento por el Covid-19, el insomnio y los trastornos del sueño se han convertido en algo popular que traen consigo consecuencias en el cuerpo humano por una forma inadecuada a la hora de descansar.

Por Kaila Miranda

Cuando comenzaron los primeros días del aislamiento social, María Encinas, enfermera en el Hospital Materno Infantil, no se imaginaba que sería una de las víctimas del Covid-19, ni que a causa de ello tendría problemas de depresión por no dormir bien y cambios en sus hábitos de sueño.

Al momento en que se escriben estas líneas ya son más de 150 días desde que María venció la nueva enfermedad, la cual contrajo en su trabajo.  Ella contó con los ojos llorosos que en un principio se sentía angustiada porque había contagiado a toda su familia; a causa de ello no podía conciliar el sueño. Contó también que solía despertarse por la madrugada y no podía dormir más, lo intentaba, pero sentía que el aire le faltaba.

María ya se curó y volvió al trabajo. Siente alivio de que su familia se haya recuperado, pero vive con el miedo de volver a contagiarlos. Esta es una preocupación compartida entre sus colegas.

Especialistas que tratan pacientes con trastornos del sueño afirman que durante la pandemia muchas personas se han visto afectadas en sus rutinas de descanso. Hay quienes presentan cuadros relacionados con la necesidad de dormir más tarde de lo habitual, algo conocido como “retraso del sueño”, pero también pesadillas y cambios en los hábitos diarios. 

El uso del celular perjudica al momento de conciliar el sueño. Foto: Kaila Miranda.

Incertidumbre

La psicóloga Aida Valdez cuenta que los pacientes que ella atendió y que tenían problemas de insomnio u otros trastornos del sueño presentaban también miedo, depresión, preocupación excesiva y, sobre todo, ansiedad. Ansiedad de no saber qué esperar y qué vendrá.

Los pacientes de Valdez, según ella, por lo general tienen miedo de contraer la enfermedad o de que alguien cercano a ellos presenten síntomas del Covid-19. Además de que los problemas personales relacionados con el confinamiento los ahogan. Por eso, no logran conciliar el sueño.

Un estudio publicado por la Royal College of Psychiatrist, que aborda la necesidad de dormir bien, señala que la mayoría de los adultos necesitan descansar alrededor de ocho horas cada noche. Una quinta parte de ese tiempo nuestro cerebro aún está activo, los ojos se mueven, los músculos están relajados y soñamos. El documento menciona además las cuatro etapas del sueño.

El denominado pre-sueño es una etapa en la que los músculos se relajan y la temperatura corporal desciende; el sueño ligero es una fase en la cual uno puede despertarse con facilidad; en el sueño de onda lenta la presión sanguínea baja y uno puede “hablar” dormido e incluso hay quienes llegan a caminar; y por último está el sueño de onda lenta y profunda, durante el cual es difícil despertar y en el caso de hacerlo la persona se siente bastante confundida.

De acuerdo a los datos del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos del Sueño-vigilia, el no dormir de una forma adecuada puede producir problemas interpersonales, sociales y laborales. La capacidad de atención y concentración disminuyen, se genera mayor tendencia a la depresión y la irritabilidad y la calidad de vida también baja. Las alteraciones del sueño a menudo conducen a cuadros de ansiedad y trastornos mentales relacionados con problemas respiratorios, problemas cardiacos, de memoria, estrés, y tendencias a reprimir las emociones.

El insomnio tiene consecuencias en la forma en la que nos relacionamos con los otros. Foto: Kaila Miranda.

Desinterés

“Tenía mucho miedo y lo único que hacía era llorar. Me sentía deprimida y sin ganas de hacer algo. Perdí el apetito, bajé de peso, lo único que quería era meterme entre mis sábanas y dormir…, pero no lo conseguía”, comenta Samantha Bernal, estudiante que presentaba problemas de insomnio. Ella cuenta que al día siguiente de su tormento creía que todo estaría mejor; pero todo estaba igual. Con dolores de cabeza, de cuello y de espalda, e incluso con calambres, ella trataba de pasar clases. Pero era inútil, ella ya no podía concentrarse.

Los especialistas recomiendan que para conciliar el sueño más fácilmente y dormir de forma adecuada se debe evitar el consumo de café o gaseosas por la noche, y en lugar de esto tomar una bebida caliente. También es aconsejable realizar ejercicios para relajar y agotar al cuerpo. Los ejercicios de respiración o la meditación son de bastante ayuda, así como escuchar música o sonidos que relajen el cuerpo. Se debe evitar las siestas. Se debe pensar en cosas agradables, en vez de llenar la cabeza con preocupaciones.

De todos modos, buscar ayuda con un especialista nunca está demás.

Bernal dice que en un principio creía que los trastornos del sueño eran algo normal, ya que otras personas en su familia tenían el mismo problema. No obstante, un día decidió ir al psicólogo, recibió ayuda y consejos que dieron resultado. Ahora, para ella, dormir ya no es sólo una fantasía.

 


Este es un artículo escrito por Kaila Miranda, estudiante de Comunicación de la Universidad Católica Boliviana regional La Paz. Su publicación fue posible gracias a un acuerdo entre esta casa de estudios superiores y La Nube. El reportaje se realizó entre octubre y noviembre de 2020.

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3 respuestas a «La fantasía de dormir en cuarentena»

Muy interesante y es algo cierto en lo que todos tuvimos algo similar que nos pasó. El sueño y el descanso nos ayudan a tener un mejor desempeño en nuestras actividades.

Muy interesante los comentarios…la verdad que el Covid 19 es reponsable de mucho…no solo de la falta de sueno o entrar en un periodo de depresion…no hay la certeza de ver un futuro positivo, se a creado una nube Negra en nuestra mente, que es muy seguro traera consecuencias negatives para las nuevas generaciones…un fenomeno a nivel mundial que a destruido economias de paises ,que a la larga todos sentiremos los efectos daninos…por lo cual cada familia tiene que buscar solucionss a la brevedad posible y protejer ,los mas importante,que es la familia.

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