¿Fue golpe o fue fraude?: Amistades que se rompen por diferencias políticas

La intolerancia y el racismo son algunas de las características que marcan la polarización social que se vive en el país, donde desde la visión sociológica se necesita reconstruir el pensamiento para que exista una pluralidad ideológica y evitar así más quiebres entre quienes algún momento fueron amigos.

Todos los que tenemos cuentas en redes sociales, sobre todo en Facebook, hemos leídos alguna vez esta clase de mensajes: “Si eres masista, por favor elimíname de tu lista de amigos, no quiero ese tipo de contactos” o “No quiero amistades hipócritas, peor si son Pititas. Si fueran, bloquéenme o sáquenme de sus contactos” y muchos otros parecidos a ellos. 

Bolivia está viviendo una polarización hace por lo menos 15 años, que se acentuó aún más desde que el partido del Movimiento Al Socialismo (MAS) entró al poder. Con ello hubo muchos cambios a nivel económico, político, pero también una crisis social, que si bien antes ya existía, se ha ido incrementando con los sucesos políticos de los últimos dos años.

En este contexto, son las redes sociales, espacios donde se observan cómo en el país se han generado dos bloques, los que están a favor del partido de Gobierno y los que no. En muchos casos, se califican de forma peyorativa entre ellos como: “Masistas” y “Pititas”, generando así una polarización social, que tiene por resultado el eliminar amistades de las redes sociales o definitivamente el  “no tener más contacto” con estas personas -con quien en algún momento hubo un vínculo amistoso- por poseer ideologías políticas partidarias diferentes.

María Laura Ruiz tiene 30 años y es comunicadora social, ella dice que en ocasiones quitó a contactos de sus redes porque tienen opiniones políticas con las que ella no coincide. “Yo, personalmente, he decidido eliminar amistades de Facebook, justamente porque prefiero no tener una relación con esa gente, pero es por el tema de principios, no es tanto por preferencia política”, afirma Ruiz; y agrega: “Desde mi punto de vista, el hecho de ser masista es como ser algo muy negativo, lo que te impide compartir con esa persona”.

Por otro lado, Jorge Salinas de 28 años es informático y sostiene: “Hay muchas personas que aseguraron que en el país hubo golpe de estado, son todos ellos quienes dijeron ser Pititas, ¿amigos así?, yo no quiero, a esos los elimino de mi vida porque no sirve de nada tenerlos”.

Pero esto también ocurre en otros escenarios, Ana Suárez de 63, es dueña de una peluquería y ella sostiene que luego de los problemas del 2019, tuvo que optar por abrir su propio negocio, ya que su anterior socio vertía opiniones en contra del MAS. Suárez tiene un familiar, simpatizante del partido azul, ocupando un cargo político.

Al respecto, el sociólogo y docente de la Universidad Mayor de San Andrés, Carlos Hugo Laruta, afirma que la polarización que se vive en el país no es reciente, pero que ha recrudecido con los eventos de finales del 2019. 

“La polarización es un proceso oscilante”, sostiene Laruta, y explica que este suceso se da con la crisis estatal de 2001-2003 y las elecciones de fin de 2005, año en el que se le otorga la victoria a Evo Morales como presidente. Eso generó una polarización más marcada, que se acentúó en 2008 con la violencia en El Porvenir, Pando. 

“Pero disminuyó en 2009 con la aprobación del texto constitucional que fue reformado en el Parlamento. Después de la aprobación del texto constitucional por referéndum el 2009, con la inclusión acentuada de las Autonomías, se produjo una disminución de la polarización”, añade el sociólogo y explica que durante los años siguientes hubo otros hechos que han incrementado o disminuido este tipo de crisis social, hasta los meses de octubre y noviembre de 2019, en los que se vivieron los momentos más extremos en cuanto a polarización. 

En la misma línea, Augusto Yañez, sociólogo investigador, considera que a la crisis política y social de octubre y noviembre de 2019, se suma una carga emocional que se acumula y que tiene influencias de los medios de difusión, “entonces hay dos discursivas que se van formando, previa a las elecciones o a esta etapa. Por un lado, está la idea del fraude que se está construyendo y, ya con la crisis misma, se refuerza este discurso y aparece otro que sería el del golpe de estado.  Con ello, está la exacerbación de reacciones, de emociones”, indica el experto quien coincide con Laruta en que detrás de esta crisis hay un “trasfondo histórico y social que responde a otros tiempos”. Para Yañez éstos inician en la época colonial al proceso de República.

A su vez, Laruta afirma que la amistad en las sociedades modernas es una amistad también conectada con la política, pero con la política democrática, “que ha logrado construir el Yo, Tu, Nosotros y Ustedes; es decir, la amistad en Democracia es una amistad pluralista, tolerante, respetuosa, pacífica, inclusiva y fuertemente intercultural”. Dentro de ello está el concepto de tolerancia como un rasgo característico del pluralismo ideológico y político, que acepta las otras visiones de la realidad, pues las considera tan importantes como la suya aunque tengan poco apoyo. 

Sin embargo, para Yañez una solución para combatir esta crisis social podría ser aplicar el concepto de la “otredad”, en la que se reconoce al otro como un individuo diferente, que no forma parte de la comunidad propia. “Se trata de quitar esas cargas peyorativas al otro y, más bien, tratar de entendernos. Si el otro es de derecha tratar de entender qué busca cómo proyecto de país. Si el otro es de izquierda, qué busca la izquierda para nuestro país, así como el resto de la pluralidad que existe más allá de derechas o de izquierdas, como qué quiere el sector indígena para nuestro país, cuál es su proyecto, eso sería”, afirma el experto. Asegura que, como ciudadanos, tenemos que aprender la realidad del otro, dado que todos tenemos vidas diferentes, tanto quienes viven en la urbe que tienen un pensamiento, como quienes viven en el campo; tienen otras ideas y alcances. Por lo que es necesario entender al otro y pensar en el bien común. Sólo de ese modo podremos disminuir esa polarización en favor al país en el que vivimos.

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2 respuestas a «¿Fue golpe o fue fraude?: Amistades que se rompen por diferencias políticas»

Lorena interesante el artículo y enfoca la polarización que existe en Bolivia, sin embargo en mi criterio el MAS alimenta la polarización porque se nutre y fortalece con ella, es muy claro los discursos agresivos de Evo Morales y García Linera cuando fueron mandatarios, calificando de fascistas, derechistas, proimperialistas a quienes no están de acuerdo con su gestión. Este discurso es también asumido por Arce Catacora, las vacunas son para el pueblo no para los oligarcas, en su criterio el pueblo sólo son los masistas o lo simpatizantes de estos. No es la primera vez que sucede en Bolivia, en época de la dictadura de Banzer, todos los que no estaban de acuerdo con su gobierno eran comunistas, por tanto se convertían en perseguidos políticos

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