Correo pendiente

Querida Verónica:
Te escribo este correo porque hace como tres meses recibí la llamada preocupada de tu médico, informándome que suspendiste el tratamiento

Riuseñor

Miras el cielo a través de los barrotes, con tus ojos brillantes empapados de añoranza. Si pudieras llorar, no tengo dudas de que lo harías.

Los dedos rojos de Eladia

Al interior de la mansión, Eladia temblaba, como siempre lo hacía cada vez que subía por aquellas gradas serpenteantes que parecían no tener un fin.

Nunca volverás

Te explico para que me entiendas: en realidad, se llamaba Paco Quelali, pero sus amigos le decían Parquer. Con Qu. Con U. Era un ex PM Boys.

El amor entre mi cepillo de dientes y mi clítoris

Cada vez que termino con un novio, saco del fondo de mi mesa de noche un cepillo de dientes fucsia. Lo cargo antes de ir a trabajar y al volver, nos espera una sesión de orgasmos.

Pastel de Carne

Sentados uno frente al otro, Martina y Juan comentaban sobre el clima y lo sofocante que sería encender el horno en esas circunstancias.

Ensayo sobre las expectativas

Apenas sostengo entre mis dedos una cerilla, presiento su imperiosa necesidad de perpetrar un incendio de interés nacional.

La moneda

Arturo soñó que se lanzaba de un cerro. Caía por un abismo hasta que empezaba a volar sobre una ciudad que no conocía. Era un sueño que tenía desde que era niño.

Diez de Espadas

Una de las cosas que siempre me ha sorprendido de Renato, fue su renuente escepticismo relacionado con todo aquello que se tratara del destino y los designios misteriosos de nuestra existencia en la vida.

Diseño: Valeria Torrico

Íncubo

Me visitaste durante tu acostumbrada medianoche. El ego tuyo inundaba todo el dormitorio. Yo, descansaba en mi lecho.