Bolivianos en una Argentina en crisis: “No es una opción volver a Bolivia porque ahí no hay empleo”

Por Yenny Escalante Flores

Foto de portada extraída de ANF

Si para muchos latinos llegar a Estados Unidos era cumplir “el sueño americano”, para los bolivianos representaba un anhelo similar llegar a la Argentina en la década de los 90’, antes de que comenzara la crisis y cuando todavía se podía esperar una vida mejor en el país del sur. Así millones de bolivianos a lo largo de la historia cruzaron la frontera y establecieron sus vidas allá.

Sin embargo, esa realidad cambió con los años y ahora persiste una depresión económica que pareciera hacer a Bolivia más atractiva. Pese a ello, algunos compatriotas bolivianos afirman que volver no es una opción. ¿La razón?, dicen que aquí, en su tierra natal, no hay empleo.

Las últimas semanas, amanecimos con la noticia de que la moneda argentina había caído estrepitosamente. Este contexto genera incertidumbre y desestabilidad económica no solo en los argentinos, sino también en los bolivianos, pues se augura un incremento del contrabando en las fronteras.

Jhenny Machaca Copa (32) oriunda de Villazón – Potosí, hace 12 años se mudó a Buenos Aires – Argentina, con la aspiración de mejores días para ella y su familia: ganar dinero, ahorrarlo y luego volver a Bolivia. Pero terminó quedándose porque allá le fue muy bien, y así fue por muchos años; sin embargo, hoy todo cambió.

“Con la baja del peso y la subida del dólar, acá en la Argentina es imposible ahorrar dinero. Yo tengo una nena de 7 años y un bebe de 8 meses, estoy trabajando en blanco (empleo formal), soy empleada de comercio, o sea, vendedora de ropa on line. Soy la única que trabaja en mi familia y tener una familia de cuatro con el ingreso de una sola persona es difícil, vivimos apretados”, explicó a La Nube. Su esposo actualmente no tiene un empleo.

Puente internacional entre Bolivia y Argentina. Foto: El Tribuno.

En Argentina, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC), el nivel de desempleo se mantuvo en 7% al primer trimestre del 2022. Sin embargo, a muchos analistas les preocupa el aumento de la informalidad, que cada vez se normaliza aún más.

“Los que somos empleados sabemos que la primera semana del mes nos va a entrar un monto de dinero; en cambio, para los que no están trabajando o no tienen un trabajo estable es más difícil todavía, porque no saben si van a llegar al mes o no. Yo que estoy 12 años acá todavía no me puedo estabilizar bien, imagínese los que van ingresando recién hace un año o los que están pensando venir de Bolivia, no es recomendable porque no está fácil conseguir trabajo, porque te pagan el mínimo o si vas a mandar dinero a Bolivia ya no te sirve”, dijo Jhenny.

Esa realidad no es muy ajena a la de Bolivia, ya que, si bien redujo la tasa de desempleo del 11,6% al 4,2% entre julio de 2020 a mayo de 2022, según el Gobierno Nacional; no se difunden cifras oficiales sobre el empleo informal.

“El Gobierno y el Instituto Nacional de Estadística (INE) no difunde datos del subempleo. En todos los países se mide esto, pero aquí los datos que nos permitían calcular la tasa de subempleo se han eliminado”, destacó el investigador laboral Bruno Rojas en una entrevista para el diario Los Tiempos.

Esta situación está muy clara para Liz Aro Caliba (22), oriunda de Tarija, quien por motivos familiares hace diez años llegó a la provincia Mendoza de Argentina. En la actualidad estudia Licenciatura en Trabajo Social y se dedica al comercio, pero ve lejana la posibilidad de volver a Bolivia.

“Estaba pensando en irme de Argentina, pero no creo que a Bolivia. La situación allá la veo mala, tanto para un trabajo informal como siendo profesional. Como lo veo, en Bolivia no hay mucha salida laboral, no te pagan bien, entonces acá todavía estoy muy cómoda, gracias a Dios vivo bien, yendo allá no sé realmente de qué podría trabajar”, dijo Liz.

Ella contó que antes se podía comprar pan con 50 centavos y se ganaba bien en cualquier trabajo, no obstante, hoy el dinero no alcanza y tampoco se puede pensar siquiera en viajar a Bolivia a visitar a familiares porque “el peso argentino no vale nada”.

Esta semana le toca viajar a Bermejo de nuevo, a comprar ropa. La anterior semana no encontró zapatillas para niño y los precios de la mercadería disponible subieron de manera exagerada, entre 4 mil a 5 mil pesos más. Espera que esta vez le vaya mejor.  

Bolivianos en una marcha en Buenos Aires. Foto: Internet.

Por otro lado, Shirley Dorado Vela (46), también tarijeña, desde hace más de 40 años vive en Buenos Aires, enfatiza que todos los productos subieron de precio y que la situación se torna cada vez más insostenible. Aún así, no aspira a regresar a su tierra por la falta de trabajo.

“En Bolivia, si bien la situación está estable, el tema es el trabajo, acá por lo menos tengo un trabajo fijo, tengo mis dos nenes, están estudiando, vivo ajustándome un poco. En Bolivia es muy complicado, hay mucha competencia para el negocio. Si tienes que postularte para algún lugar de trabajo y no tienes amistades o alguien que esté adentro, entonces no podés conseguir nada”, indicó.

De acuerdo a datos del Censo Nacional de 2010 de INDEC Argentina, la comunidad boliviana constituía la segunda colectividad de extranjeros más importantes en este país, con un total de 345.272 habitantes en ese año. Sin embargo, números extraoficiales de los propios bolivianos que viven en este país estiman que el número asciende hasta tres millones hasta 2018.

“Volver a Bolivia…, otros bolivianos al igual que yo sueñan con volver a Bolivia, pero es difícil. Uno se pone a pensar que en Bolivia está bien la economía, pero allá no hay trabajo”, dijo Jhenny Machaca con la voz entrecortada al tratar de controlar la nostalgia que le generaba el recuerdo de su país.

Estela Ortiz Vaca, oriunda de Santa Cruz de la Sierra, trabaja en una fábrica de jeans en Buenos Aires, dijo que por el momento la baja del peso argentino no le ha afectado, sin embargo, tiene claro que el contexto puede empeorar en cualquier momento para el país que la acogió desde hace 12 años.

En medio de la crisis económica que azota a Argentina, los últimos años muchos bolivianos optaron por volver a la nación que los vio nacer. No obstante, la falta de empleo los obliga a regresar al país del sur en menos de un año, según un entrevistado.

Daniel Escalante (46), desde muy joven decidió pasar la frontera tarijeña para llegar a la provincia Córdoba de Argentina. Ya son 25 años desde que migró, la vida le sonrió durante muchos años, hizo su familia y su casa, y actualmente se dedica al comercio.   

“En su momento estaba bien la Argentina, se ganaba bien y estaba dolarizado todo, y me vine con la idea de ganar un buen sueldo y de estudiar, y lo hice. Actualmente soy empleado de comercio, pero ahora los precios de los productos cambian casi todos los días”, dijo, pero pese a ello, no considera la idea de volver a Bolivia. Su vida está hecha en Argentina a pesar de la crisis que los envuelve.

Salario básico universal

El proyecto de Salario Básico Universal (SBU) forma parte de una iniciativa kirchnerista que contempla la ampliación del sistema de seguridad social que disfrutan los argentinos. Tal y como su nombre lo indica, se trata de un monto mínimo de al menos 115 dólares al cual podrían aspirar los ciudadanos que se encuentran en una situación de vulnerabilidad.

Esto puede suceder en al menos dos escenarios: uno de ellos es que la persona no cuente con ingresos para poder cubrir sus necesidades básicas. Mientras que el otro escenario es aquel en el que si bien pueda estar generando ingresos, estos no provengan de una actividad formal.

Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por el Gobierno Nacional al señalar que no hay recursos económicos en estos momentos para poner en práctica esta iniciativa. No obstante, aún queda vigente la esperanza de que en algún momento este planteamiento sea viabilizado.

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