Arte en cabello: Lagunas mentales

«Esta propuesta hace una analogía – cuando los cabellos caen al suelo nos dejan pequeños espacios, y los círculos creados en el minitextil son una alusión a los vacíos que tenemos en la memoria comúnmente denominados lagunas mentales».

W a r a C a r d o z o

Una cúpula de vidrio con base de madera de 12 centímetros de alto por 6 de ancho. En su interior acoge un arte textil elaborado con más de 200 cabellos ensamblados minuciosamente con hilo de cobre. Esta es la pieza que logró ser parte de la Bienal de Mini Textil Angers en Francia. Con esta obra Wara Cardozo logró poner el nombre de Bolivia en esa exposición internacional.

«La acción de recolección y almacenamiento de cada uno de estos filamentos, que se convierten en pequeños tesoros, que en su conjunto construyen una poética de lo cotidiano. El pelo es una extensión del sistema nervioso, son hilos sensitivos altamente evolucionados o antenas, transmiten una enorme cantidad de información al cerebro. El pelo también transmite energía electromagnética hacia el medio ambiente».

Orureña de nacimiento, Wara Cardozo desarrolló una línea de trabajo con un fuerte compromiso ambiental, cambiando los materiales tradicionales por los objetos de recuperación, realizó muestras individuales y colectivas
en Bolivia, Colombia y España.

En su trayectoria destaca que participó de Reset – Arte Sustentable II en Argentina, y del V Salón de Arte Reciclaje y Sustentabilidad en España, realizó la Residencia artística en el espacio Colombo Americano, Medellín.

Este año, con su reciente obra «Lagunas Mentales», logró participar de la Bienal de Mini Textil Angers en Francia. Las propuestas no debían exceder el tamaño de 12 centímetros en cualquiera de sus lados. La artista señala que ésta es su primera obra pequeña.

«Al igual que el arte povera, busco una reflexión sobre el objeto que construye la obra. Busco la toma de consciencia del cuerpo más allá del movimiento y pensamiento que generan. Indago el lado oscuro, ese por el cual todos sentimos vergüenza por la enajenación del mismo. A través de los años y tras la insistencia del marketing de la estética, y de la mano de la economía capitalista, nos hacen creer que nuestros fluidos, caída de cabello, etcétera, son asquerosos, siendo que en culturas milenarias han sido utilizados en rituales sociales y en la medicina ancestral», dice la artista.


La pieza es parte de la serie Colecciones de Cuarentena. Al respecto, ella señala que el encierro le generó lazos de comunicación con el lado oscuro de su cuerpo.

«Mis cabellos fueron dibujando manchas agradables y escalas tonales tras
varios días de dejarlos ahí en el suelo en su propio lienzo».

Cardozo también es profesora de Artes a nivel primario y secundario, gestora cultural, redacta libros educativos de artes plásticas, y es tallerista en diferentes áreas de las artes visuales y activista ambiental.

Cardozo posa con otra de sus obras en cabello.

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